El futuro de Latinoamérica pasa por Asia

«La singularidad del continente es que nunca descarta definitivamente ninguna de las opciones posibles. La consecuencia es inevitable: los viejos problemas y las ambiciones de siempre resurgen una y otra vez. Se cruzan, se repiten y crean laberintos reconocibles que se bifurcan hasta el infinito.  Y haciéndolo crean el desánimo del continente que siempre es el continente del futuro».